Invito a realizar un trayecto rápido, un circuito de memoria mirando ciertos puntos reconocidos, verdaderos enclaves en la historia de la arquitectura, con una mirada sobre la invención. La invención vista como una ronda de creadores a través de los siglos.
Partiendo de de los griegos como nuestro origen mediterráneo de occidente, nuestra heredad, nos encontramos súbitamente con la más prestigiosa invención de nuestra época: la Aviación.
Y esta aviación fue una auténtica invención de un arquitecto: Dédalo, “y a extrañas artes se entregó” dice Ovidio.
Dédalo concibió una dimensión vertical tal que superara los muros del laberinto, y esta nueva dimensión le liberó el cielo, vasto, sin límites. Para alcanzar esta altura inventó, entregándose a estas “extrañas artes” una fórmula, un aparato, un mecanismo que venciera la gravedad sin los apoyos, que el oficio del arquitecto exige. Una pura creación en todas sus piezas, revolucionaria: apoyarse en el aire invisible!
Atenas, la Acrópolis, el Partenón como la cúspide de la perfección de una larga progresión arquitectónica, él representante de la más acabada invención griega: la petrificación de la madera.
En qué consiste la invención, cual es el asunto que se debe vencer. Hablamos de la invención técnica, la tejné griega, lo que para ellos era el origen del arte, del acto de hacer aparecer algo nuevo que estaba oculto y nace a la luz. Está ligada a la existencia misma, por tanto en lo más profundo del origen de las cosas.
En la naturaleza, una caverna puede ser un descubrimiento, un refugio bajo bóvedas. Pero un dintel recto es algo que no existe en la naturaleza; constituye una gran invención. Una forma que podría sostenerse de pie como el tronco de un árbol, toma la posición horizontal, así su masa permanece en vilo, con sus apoyos desplazados, distantes de su vertical. Se requería ensayar esta idea antes de conocer como trabaja su maquinaria interna para transformar el peso de la materia el cual cae vertical, en una fuerza que se desvía corriendo horizontal a través de la pieza, hacia sus extremos como lo hace el tronco vertical en un árbol. Proponer este desafío a la lógica era una ofensa a las leyes aparentes de la naturaleza, un problema cósmico. Atreverse a esta osadía requiere un gran espíritu de invención, generar un mundo interior, secreto, oculto, consiste en descubrirlo, ponerlo bajo la luz.
Hoy día no nos sorprendemos frente a “dinteles” de kilómetros de largo por arriba del mar.
En el Partenón el dintel de piedra fue el resultado de una larga experimentación. También aquí “aparece” el concepto de la prefabricación integral: las piezas estructurales, fabricadas en una cantera de mármol y transportadas a la faena de erección, donde se organiza un montaje en seco! esta idea viene también de la construcción en madera.
Otra auténtica invención griega es el teatro, es decir el Anfiteatro, como el de Epidauro (Fig. 1), un espacio de gran rigor geométrico que conjuga simultáneamente la visión directa y la audición; una funcionalidad perfecta.
Avanzando en esta historia, la cual es también la historia de la civilización occidental, nos encontramos a largos pasos con ciertas cumbres notables de la arquitectura.
En este circuito donde la Arquitectura nos llega del oriente del Mediterráneo. es decir desde el levante hacia el poniente donde nos encontramos, Santa Sofía es la representante máxima y primera de las bóvedas (Fig. 2), atravesando el Bósforo.
Alcanzar la magnitud de esta cúpula con el ahuecamiento de sus muros fue una invención de una gran valentía. Haber concebido una cúpula, un casco de ½ esfera apoyado en 4 arcos, una estructura arquitectónica de sólo líneas curvas, el ingenio del aligeramiento.
Ella abrió un campo fértil, iluminó el Renacimiento en sus obras maestras.
Otra gran bóveda: el Panteón de Roma (Fig. 3). Su invención única: no elevar la cúpula, al contrario, situar el acto de habitarla, al interior de la cúpula. De este modo ella adquiere toda su magnitud en la cercanía corporal, en una verdadera interlocución cara a cara dentro de este espacio hermético como si estuviéramos al interior de la tierra. Sin embargo es la más luminosa pues recibe la máxima iluminación posible: la cenital, a través de una abertura de 6 m de diámetro en su mismo origen, en la vertical, el cenit.
En sus enormes muros exteriores de ladrillo romano, estos están estructurados con unos arcos integrados en la masa del muro. Extraña articulación que desvía las cargas a sobre ciertos centros en la base del muro.
En la dimensión vertical como símbolo religioso, Villard de Honnecour se propone como un auténtico “bâtisseur” alcanzar el límite de la resistencia del mejor material de su época, la piedra (Fig. 4).
Trabajando la resultante entre el vector vertical de la masa y el vector horizontal de los empujes laterales, sigue de este modo una curva catenaria como lo han demostrado en tiempos modernos los modelos de Gaudi para estudiar la Sagrada Familia. Con estas tecnologías los góticos lograron ahuecar hasta su límite los muros de piedra perforados ahora por la luz.
En el Renacimiento: Miguel Angel con su enorme cúpula, restada después con la nave larga que la alejó, la redujo a un segundo plano. En el ábside de este templo, sobre los jardines del Vaticano se puede apreciar en la parte superior unas ventanas horizontales nunca vistas antes. Una pura invención que adquiere una enorme belleza arquitectónica es La Escalera laurenciana, una obra de arte.
Brunelleschi, el más grande inventor, ingeniero, calculista, inventor de juegos mecánicos, relojes, marionetas autómatas, inventor de sistemas constructivos, de herramientas y máquinas, de máquinas de construcción, para su arquitectura. Sus famosos montacargas, cabrestantes.
Su más gran invención: la cúpula de Santa Maria del Fiore, el Duomo de Florencia. Es lo que se debe llamar un “tour de force”. No sólo la estructuración de una doble membrana trabadas entre sí, trabajando en un espesor de gran inercia, siendo muy liviana, sino también el procedimiento para sostener la mampostería sin alzaprimas que lleguen hasta el suelo, al igual que en nuestro tiempo, el puente que ganó Torroja por la invención de alzaprimas colgantes.
Se pudo construir el gran Duomo, él lo ganó por su invención de las alzaprimas colgantes de la misma obra que avanzaba (en la combinación de las dos membranas de ladrillo).
Palladio realizó muchas invenciones arquitectónicas. Una donde puso el mecanismo del Sol al servicio de una obra: la Villa Rotonda. En una simetría sobre dos ejes en cruz hizo equivalentes los 4 frentes aporticados. De tal modo se puede decir que su espacio interior rota con el sol.
El Renacimiento no se puede atravesar sin Leonardo. Sólo hay que recordar la carta para presentarse al duque de Milán, como un ingeniero capaz de abarcar todo su tiempo. Una auténtica invención arquitectónica son sus estudios (dibujos de la red) de los servicios y canales subterráneos en Milán.
En nuestra éoca, extrañamente Gaudi retoma la piedra, a través de una invención que maravilla por su simplicidad: un trazado de fuerzas demostradas por modelos que representan sus estructuras en posición invertidas, colgantes. Estas adquieren un arco “natural”, gravitacional, es la curva Catenaria. Está en la ley segura. Esta le permite manejar pilares inclinados, de piedra y una catedral gigantesca.
Siguiendo la tradición de nuestro tiempo descubre la piedra “artificial”. el hormigón o concreto armado, Perret el gran maestro del hormigón lo transforma en un material próximo, táctil, coloreado, con texturas controladas, hace aparecer la piedra y construye un vitrail de hormigón que adquiere las dimensiones de un enorme muro (la lección de los góticos).
Asociado a su imagen surge Le Corbusier a quien debemos quizás todo el vocabulario arquitectónico que empleamos. Con sus invenciones arquitectónicas abre nuestro tiempo:
- Los pilotis = la liberación del nivel suelo.
- El plan libre = la libertad entre estructura y particiones del espacio.
- El “pan de verre” = el muro cortina.
- La prefabricación, como en la Unidad de Marsella.
- En la “Unidad de Marsella”, los departamentos de doble orientación y doble altura.
- El quebrasol.
- El techo jardin.
- Todas sus proposiciones urbanísticas que han sido totalmente novedosas.
Esto es una mirada en otra dimensión de nuestro mundo. Un pionero.
Un ordenamiento del espacio en la extensión donde los diferentes factores que componen nuestro tiempo entrarán en una interlocución. Tambien hay gran invencion en sus escritos y publicaciones: documentos de abertura y fundacionales, un poeta.
En relación a él, siguiendo una de sus primeras aberturas, Prouvé, iniciador de la industrialización de la arquitectura. Un diseñador con un espíritu innovador de la arquitectura, un cambio de cabeza, más adelante que Le Corbusier, en este aspecto, con un gran reconocimiento .de éste por la forma de realizar, de proceder de Prouvé: una mirada fresca, original sobre la naturaleza, y la posición del hombre en la continuación de la creación. Una nueva abstracción Sus Invenciones en la industria, han abierto todas las ventanas sobre el campo de lo que es posible realizar en nuestro tiempo, en nuestros días, con los sistemas industriales.
La concepción de la continuidad de la materia, con la unidad de lo urbano. La continuidad de los fenómenos físicos, tanto en la transmisión de las fuerzas internas, como la transmisión de los fenómenos de superficie, por ejemplo el agua, la temperatura, el sonido, en fin, la interlocución entre materiales, espacio y el cuerpo.
La concepción clarividente de los materiales restituidos en su tensión de trabajo; la materia VIVA, no inerte esperando ser deformada. Hay mucho que hablar sobre esto. Su elegancia alcanzada en el diseño de formas, de elementos de su invención por la belleza de sus formas, su simplicidad de soluciones complejas se presentan hoy día como la más elocuente demostración de la intervención de la industria en la creación arquitectónica.
La estructura, los miembros resistentes, el sistema de soporte, la envolvente, concebidos igual que piezas integrantes y magníficas del juego arquitectónico. Un nuevo orden arquitectónico no formalista sino resultante de una profunda observación y del trabajo sensible y ejecutado con los materiales y las técnicas disponibles de una manera auténticamente creativa, verdadera; un gran creador.
— Este artículo con algunas variantes en su redacción fue publicado en la Revista ARQ N.61, pgs. 13-14. Santiago de Chile, diciembre 2005.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada